Eduardo Herdocia: ‘En Guayaquil se usaron restricciones sectoriales’

23 de agosto del 2020

El doctor ecuatoriano Eduardo Herdocia ha vivido en carne propia la crisis sanitaria de Guayaquil en marzo último. Pero en pocas semanas la situación mejoró debido a una estrategia que permitió atender a pacientes moderados o graves que tocaban la puerta del hospital. Está en el Perú gracias a la iniciativa Respira Perú, que busca replicar la experiencia de Ecuador en Lima y en otras regiones del país.

En Perú vimos cómo en Guayaquil se desbordó la situación, pero con el paso de las semanas se logró controlar. ¿Qué hicieron para lograrlo?

Son varias variables a considerar que pudieron generar esta reversión de la tendencia en cuanto a casos de crecimiento de COVID-19. Una de ellas, y principalmente, las medidas tomadas por el gobierno nacional y los gobiernos locales: las cuarentenas, las restricciones de movilidad y utilizar medidas como el pico y placa para así evitar una mayor afluencia de personas en la calle. Pero ya existían muchísimos pacientes infectados en Guayaquil, la dispersión de los casos era comunitaria y se hizo difícil hacer un cerco epidemiológico idóneo.

Entonces, ¿qué vino después?

Allí tomó importancia el trabajo colectivo: las empresas privadas y las autoridades sanitarias. Muchos procesos contractuales en el sector público se vieron manchados por casos de corrupción. A esto se sumaron las restricciones de importación para adquirir equipos. La empresa privada intervino de forma ágil en la adquisición de equipamiento que se donó a hospitales en la provincia de Guayas. Se entregaron ventiladores mecánicos a más de 380 hospitales. Este tipo de ventiladores estamos entregando ahora al Perú, a través de Respira Perú.

¿Es el ventilador mecánico que se utilizó en Guayaquil?

En Ecuador estábamos envueltos en una gran encrucijada para conseguir equipamiento médico. Entonces aparecieron estos ventiladores que son de procedencia californiana, de Estados Unidos. Están certificados y avalados por la FDA y son usados por las Fuerzas Armadas estadounidenses en campamentos de guerra. Salvar Vidas (iniciativa ecuatoriana de ayuda) pudo adquirir 6 mil ventiladores mecánicos y fueron distribuidos a los más de 380 hospitales. Hoy Respira Perú está haciendo la primera entrega de mil ventiladores mecánicos de un solo uso, y ya están adquiriendo mil ventiladores adicionales que serán entregados a hospitales a nivel nacional, por ejemplo, Cusco.

¿Qué tipo de equipo es?

Es un ventilador mecánico de un solo uso muy versátil que funciona únicamente con oxígeno. Puede ser utilizado por médicos generales, paramédicos y terapistas respiratorios. Así podemos aumentar la capacidad resolutiva en salas de emergencia, en salas de observación o cuidados intermedios sin necesidad de estar conectado a una máquina de cuidados intensivos.

¿En qué se diferencia este ventilador de un solo uso del ventilador convencional que se utiliza en la UCI?

Este ventilador de un solo uso (vortran) jamás va a equipararse o reemplazar a un ventilador mecánico de alta complejidad. Lo que sí nos va a permitir a nosotros es aumentar la capacidad en una cantidad de hospitales y sobre todo no esperar que un paciente se complique para recién ser conectado a una UCI. Lo podemos atender de forma oportuna evitando que un paciente moderado o grave llegue a una UCI. Se le compra tiempo a la vida y a los médicos. Este ventilador marca un punto de inflexión entre la vida y la muerte. No es lo mismo tener un paciente tocando las puertas de emergencia, no tener dónde acostarlo y no tener una solución. Este vortran genera una nueva oportunidad de vida.

¿Cuántas vidas se salvaron usando este equipo?

En Ecuador sirvió. Salvamos más de 6 mil vidas usando este ventilador vortran de un solo uso. Esto quiere replicarse en el Perú, a través de Respira Perú. Al final del túnel se encontró una luz, pero muy económica. Estoy capacitando a los médicos peruanos.

En estos días que ha estado en el Perú, ¿qué ha podido observar de nuestra estrategia frente a la pandemia?

Tengo entendido que las restricciones de movilidad se han ido flexibilizando. En Guayaquil lo que se manejó fue restricciones sectoriales, por municipios según la cantidad de pacientes, de las tasas de infección, de los valores de epidemiología, y sobre todo de la capacidad resolutiva o la cantidad de camas disponibles. Se usó un modelo de semaforización, siendo rojo las medidas más drásticas de restricción y que creo que al final dieron resultados. El uso correcto de la mascarilla y el distanciamiento social realmente significan un apaleamiento a este crecimiento (de contagios). Nadie tiene la solución porque es un virus nuevo en el mundo que ha roto todos los paradigmas.

¿Se puede aplicar ese semáforo epidemiológico en Perú?

Creo que las medidas pueden ser sectoriadas. Eso en Ecuador fue aceptado y se fueron reactivando, con el proceso de semaforización, las medidas económicas y poco a poco se liberaron las medidas de restricción. Puede ser retroactivo: si fui de rojo a amarillo y veo que no me está yendo bien y empieza un crecimiento de contagios, puedo regresar al semáforo rojo. Probablemente al Perú le vaya bien si el gobierno implementa esta sectorización o algo similar. Creo que el cuidado ciudadano y la responsabilidad civil también juegan un papel importantísimo.

Las autoridades sanitarias, cuando se les ha preguntado por el cerco epidemiológico o las restricciones sectoriales, dicen que no es posible hacerlo por la cantidad de contagios que hay. ¿Coincide con esa posición?

Cuando hay un incremento exponencial de casos positivos de COVID-19, es imposible tener un cerco epidemiológico focalizado. Coincido con las autoridades peruanas; si el virus coge una curva de fase 3 o fase 4, es muy complicada la sectorización. Quizá en Lima, que es una ciudad muy extensa, sí se pueda hacer una sectorización intraciudadana. Se pueden cerrar cantones (distritos) o ciudades que nos permitan tomar medidas para pensar no solo en el virus, sino en la enfermedad monetaria que afecta a nuestros países.

¿Qué les puede decir a los peruanos? ¿Qué debe hacer la ciudadanía hasta que llegue la ansiada vacuna?

Primero, el respeto a las medidas de prevención en cuanto a las restricciones y el uso correcto del equipo de protección. He podido ver que en Lima hay mucho respeto en el uso de visores y mascarilla. Algo que siempre les digo a los ciudadanos es que no podemos manipular una mascarilla porque la contaminamos y nos genera una falsa sensación de seguridad. En Ecuador vimos una cantidad de ciudadanos que usaban guantes y pensaban que estaban blindados, tocaban varias superficies y pensaban que no les iba a pasar nada. Mucho más importante que eso es el lavado de manos y, sobre todo, evitar el contacto directo hacia las fosas nasales, hacia los ojos o a la boca. Si tenemos que ir al supermercado, que solo vaya uno. Que no nos reunamos por reunir, aunque nos duela.

¿Y qué les puede recomendar a los peruanos que tienen que salir día a día a trabajar?

Muchas veces se trata de madres abandonadas que tienen que lidiar con sus padres o hijos. Ellas sí necesitan ir a trabajar. Pero todos aquellos que tienen garantizado el teletrabajo eviten salir, porque realmente una cosa es estar infectado con un sistema de salud holgado y otra cosa es que si no encuentro cupo en un hospital, esté destinado a morir. Por eso hay que tomar conciencia, debemos ser responsables y solidarios con quienes más están sufriendo, a los que las restricciones les han afectado de forma directa el bolsillo.

¿Cuánto puede demorar ver el resultado que tuvo una medida de restricción como el toque de queda?

No vamos a ver un efecto inmediato de las medidas de restricción, ni al día siguiente ni a los tres días, porque el tiempo de incubación del virus puede ser de 7, 15 o 21 días. Recién vamos a ver un infectado en las próximas dos semanas de los que se contagiaron el día de hoy. Las medidas de restricción van a permitir un ensanchamiento de la meseta del crecimiento de la curva a posteriori. Luego vamos a ver el decrecimiento. Es la única forma de comprarle tiempo al sistema de salud, que necesita un respiro.

Muchas gracias, doctor.

Les mando un cariñoso abrazo de esperanza a los peruanos. He venido a contribuir con un granito de arena, a compartir la experiencia que vivimos en Ecuador.

TENGA EN CUENTA

* Respira Perú es una iniciativa formada por la Conferencia Episcopal Peruana, la Sociedad Nacional de Industrias y la Universidad San Ignacio de Loyola.

* La ventaja de los ventiladores donados es que permite atender a los enfermos de COVID-19 que requieren respiración en una cama hospitalaria simple.

* Otra de las ventajas es que funcionan solo con la presión del oxígeno y no requieren energía eléctrica ni baterías.

*  Arequipa recibió una planta de oxígeno donada por la iniciativa Respira Perú.

Fuente: Página web del Diario Perú 21.